Aprende cómo recuperarte de un esguince de tobillo.
- BFiT Barcelona
- 5 feb 2018
- 2 min de lectura
La articulación del tobillo es una de las estructuras de mayor soporte de peso del cuerpo humano. Como resultado de su función y estructura, el tobillo es la articulación más comúnmente lesionada.
Una lesión en el tobillo puede aumentar el riesgo de una nueva lesión o lesiones repetitivas entre un 40% y un 70%. Por esta razón es importante trabajar el fortalecimiento y el estiramiento de las estructuras cercanas a la articulación del tobillo, después de una lesión para disminuir el riesgo de una nueva lesión.
En una primera fase aguda de la lesión, el fisioterapeuta será el encargado de tratar la lesión y hasta que éste no de el OK para realizar ejercicios activos, se deberán seguir las pautas que éstos recomienden.
En la fase II y III de la lesión es el preparador físico el que se ocupa de la readaptación funcional de la zona lesionada.
Durante la fase II del esguince (4-21 días después del esguince) trabajaremos la musculatura estabilizadora de la articulación:
Sentados en una cama, camilla o colchoneta con las piernas extendidas y rodillas rectas:
1. Dorsiflexión
Coloca tu pie punteado hacia arriba en contra de la resistencia (3x15”)
2. Flexión plantar
Empuja tu pie hacia abajo en contra de la resistencia. (3x15”)
3. Inversión
Coloca tu pie mirando hacia adentro, en contra de la resistencia. (3x15”)
4. Eversión
Coloca tu pie viendo hacia afuera, en contra de la resistencia. (3x15”)


En la fase III,(28-60 días después de la lesión) es dónde introduciremos todos los ejercicios de propiocepción e inestabilidad.
Ésta es la parte más importante ya que tras un esguince el tobillo pierde gran parte de su capacidad propioceptiva, si no se trabaja, quedaremos con un tobillo frágil incapaz de reaccionar ante futuras situaciones de inestabilidad y provocaría nuevas lesiones.
Progresión de ejercicios; Los ejercicios deberán ir de más estables a menos estables introduciendo bosu y diferentes inestabilidades cuándo veamos que se dominan los ejercicios con el propio peso corporal.
1. Apoyos unipodales estáticos estables.

2. Desplazamientos a la pata coja

3. Desequilibrios laterales y frontales dinámicos con carga.


4. Apoyo unipodal inestable.

Ésta seria una progresión de ejercicios para recuperarnos de un esguince y para reforzar nuestro tobillo para prevenir posibles futuras lesiones. Como siempre decimos antes de iniciar el ejercicio dejaos asesorar por algún profesional cualificado.
Nos vemos en siguientes posts!



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