Ejercicios para evitar el dolor de rodilla provocado por una condromalacia rotuliana.
- Miguel Boix

- 4 may 2018
- 3 min de lectura
Actualizado: 26 sept 2021
Estamos aquí de nuevo para acercaros herramientas para tratar de solventar las lesiones más comunes que sufrimos. En este caso, vamos a enfocarnos en la Condromalacia Rotuliana. Una de las múltiples causas que provocan el temido "dolor de rodilla".
La condropatía rotuliana o condromalacia rotuliana, consiste en un desgaste del cartílago articular de la rodilla, que genera dolor mecánico en la cara anterior de la rodilla y trae consigo crepitaciones.
El dolor es mayor al bajar y subir escaleras y tras largos periodos sentados con las piernas flexionadas.
Durante los movimientos de flexo – extensión de la rodilla, frecuentemente se producen roces y chasquidos de la rótula sobre el fémur.

La incidencia de esta lesión en adolescentes y adultos jóvenes responde a estímulos de sobrecarga y sobrepresión en la rodilla, mientras que en personas más mayores son las enfermedades degenerativas como la artrosis, las responsables del desgaste del cartílago articular. En ambos casos en mayor en mujeres que en hombres.
¿Cómo podemos saber si el dolor de rodilla que tenemos se debe a una condromalacia rotuliana?
-Dolor en la rótula. Normalmente descrito por el que lo sufre, como profundo y doloroso. aumentando al permanecer sentado durante un tiempo prolongado o al levantarse de la silla. Empeora al subir escaleras.
-Cuando se le pide al deportista que indique el punto exacto donde le duele, lo suele localizar en el lateral más interno de la rótula (en el caso de la rótula de la pierna derecha, seria en la parte de la rótula más cercana a la pierna izquierda).
-Sensación de rozamiento o “cepillo” cuando se extiende la rodilla.
Podemos hacer una prueba sencilla para constatar que se trata de esta lesión, si bien es aconsejable posteriormente ir a un médico especializado para que lo constate con resonancia magnética, artroscopia u otras pruebas.
Necesitaremos que la persona se siente con la rodilla extendida y la pierna relajada. Presionamos la rótula firmemente hacia abajo, contra la fosa femoral, y le pediremos al paciente, que en ese momento levante la pierna.
Si hay dolor nos indicará que la persona padece condromalacia. igualmente puede ir acompañado de crujidos o chasquidos al tacto (Shahady and Petrizzi, 2004).

Una vez el traumatólogo o el fisioterapeuta nos la diagnostican, debemos de iniciar un programa de ejercicios para tratar de corregir aquello que lo provoca.
El protocolo que vamos a seguir será el siguiente:
1. Flexibilizar Vasto Externo.
2. Fortalecer Vasto Interno.
3.Estabilizar la articulación de la rodilla.
1. Flexibilización Vasto Externo.
Con la ayuda de una cuerda o cinturón, realizaremos un estiramiento activo de la zona del cuádriceps, haciendo especial énfasis en el vasto externo, que es la porción muscular que debemos aflojar para que la rótula se vuelva a alinear en el centro. Para enfatizar en el vasto externo, llevaremos el pie hacia el hombro contrario mientras realizamos el estiramiento. En cuento a la posición de la cadera, mantendremos una retroversión (pelvis hacia adelante y hacia arriba) en todo el estiramiento.

En este segundo ejercicio, al estiramiento pasivo le añadimos las pasadas de liberación miofascial con ayuda de la cuerda, para generar aún un mayor estímulo de relajación del tono muscular de ese vasto externo.

2. Fortalecer Vasto Interno.
Los ejercicios propuestos, no necesitan máquinas de gimnasio, con unas simples gomas elásticas y una pelota de plástico poco inflada, podemos generar un buen estímulo al cuádriceps.
Trabajaremos 4 series de 15 repeticiones en cada ejercicio. En el caso del segundo ejercicio si es necesario, podemos apoyarnos en una pared para no perder el equilibrio.

3. Estabilizar rótula.
1. Deslizamiento con disco.
Con este ejercicio pretendemos conseguir que la rótula vuelva a centrarse y gane una mayor estabilidad.
Colocaremos la pierna sana en el disco deslizante y la llevamos hacia atrás lo más lejos posible, la rodilla "mala" no deberá superar la punta del pie y se deberá mantener centrada en todo momento.
Haremos 3-4 series de 15 repeticiones manteniendo 5" al llegar al final del movimiento.

2. Activación glúteo medio.
El glúteo medio es el mayor estabilizador de la cadera y será un gran aliado para que nuestra rodilla también sea estable y no presente una posición de valgo (se meta hacia adentro)

Este protocolo de trabajo lo podremos hacer 2 dias/semana. Si algún ejercicio provoca dolor o genera más molestias los días siguientes a haberlo hecho, lo mejor será que compruebes si lo estás realizando con buena técnica y te asesore un entrenador capacitado.
Hasta aquí el post de hoy, espero que os sea útil para vosotros o personas de vuestro entorno que padezcan esta problemática. Nos vemos en próximos posts!
Referencias:
1. PG Perrino - REDUCA (Enfermería, Fisioterapia y Podología), 2012 - revistareduca.es
2. Nieto.A. (2017). Tratamiento de la condromalacia rotuliana.Mundo Entrenamiento. Recuperado en https://mundoentrenamiento.com/tratamiento-de-la-condromalacia-rotuliana/



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